ENTREVISTA A TOMÁS DE 'TOP FLOR', MELIPILLA, CHILE

La historia de Tomás Schmidt, empezó con dos plantas de peonías arbustivas que están hoy en su campo. Nos cuenta que se encantó con las peonías porque un viejito de la zona le mandaba las flores para que se las entregara a su mamá, pero él, en cambio, astútamente se las llevaba de regalo a su señora. Más tarde él mismo le regaló las dos peonías arbustivas, a las que subsiguieron sus primeras plantas de peonías ‘Coral Charm’.

Fue Presidente de la Apef (Asociación de Productores y Exportadores de Flores), organizador de la feria APEFLORA en Quillota, que reunió durante 4 años al rubro florícola de Chile y de un sin número de proyectos relacionados a la modernización y transparencia del manejo de la flor de corte chilena e importada.

El “Pollo” como le dicen, hoy trabaja con una de sus hijas, la Rosario, quien está agradecida y orgullosa de poder aprender de él en Melipilla en una dinámica muy familiar.

Les dejo aquí un retrato del camino recorrido por un hombre transparente, busquilla y jugado, que conoce a la perfección la industria de las flores y que tiene mucha experiencia para enseñar!

[ Maria Gana ] Cómo comenzaste a producir flores? ¿Tenías algo con que contar antes de lanzarte en este rubro?

[ Tomás ] Antes de partir con las flores trabajaba en Ariztía, en una pega muy estresante, y el 2008 me dio un cáncer. Además de eso vino una helada tremenda que me quemó varias hectareas de naranjos, y con eso dije:

¡Basta! Tengo que buscar algo intensivo, que sea negocio.

Y así partí a buscar información al norte, a Longotoma. El rubro de las flores siempre me gustó, de toda la vida!

Era ahijado de don Carlos Ariztía, quien partió con las flores en Chile y llegó a tener 30 hectáreas, exportaba para todo el mundo, era un hombre muy potente y que hizo una labor gigante. Partí hace 12 años abriendo mercado.

Iba con mis flores debajo del hombro a mostrarlas al Terminal hasta que me empecé a hacer un nombre y la verdad: no me arrepiento.

Partimos con crisantemos, pensando como si fuera un “fábrica de producción” de flores, trayéndonos los esquejes de Holanda e Israel, de todos los colores. Todo aislado con malla antiáfido para reproducir en distintas naves, todo muy tecnificado y con luces para manejar las horas de sol.

Era re bonito porque llegábamos de noche y habían 3 naves iluminadas y después otras. Llegaba a venderlas al Terminal y me las vendían como flores colombianas, compitiendo en precios de importación y fue muy difícil.

Seguimos con lisianthus, con gerberas y ahora, después de más de una década, estamos produciendo ranúnculos y peonías.

 

[ Maria Gana ] Me podrías contar cómo son las cosas hoy, después de estos 10 años?

[ Tomás ] Hoy tenemos media hectárea de ranúnculos, 1 hectárea de peonías y otra media hectárea de flores varias, como perritos…

Cosechamos de Marzo a Diciembre. Generalmente trato de no producir en Enero y Febrero. En Marzo ya hay que tener flores, en Julio baja un poco la venta pero ahí entra fuerte de nuevo el ranúnculo para exportación y después empieza la temporada fuerte de eventos con flor para mercado nacional.

[ Maria Gana ] Cuáles son tus variedades más populares o las más cotizadas?

[ Tomás ] Mis variedades de peonías son tempranas por la zona donde estamos ubicados, y estamos produciendo cada día menos variedades para producir más volumen por variedad en el espacio que tenemos.

En ranúnculos siempre hay que tener un 30% de color blanco y me he dado cuenta con los años que a la gente le gusta el color oscuro, como burdeos y morados. En cambio al rojo, la gente le hace el quite, y a mi me encanta!

[ Maria Gana ] Qué relación sientes con la floricultura? Qué te ha entregado?

[ Tomás ] Es una pasión, de la que realmente me costaría salir. No es un negocio como el que da la fruta, la flor es un negocio choro! Entregarle un ramo a alguien tiene sentimientos no tiene solo valor comercial. Como decía un amigo mío: “la flor es un estado emocional”. Yo podría producir cualquier tipo de flor y me emocionaría.

[ Maria Gana ] Que lección te ha dado la floricultura que te gustaría transmitirnos a nosotros u otros floricultores más jóvenes?

[ Tomás ] Separando la parte agronómica, que es un contínuo aprendizaje, la parte sentimental de entregar el producto terminado, te produce la sensación de alegría que te da el dedicarte a este rubro.

Hay que hacerlo de todas maneras ¡feliz!

Otra sería el construir la resilencia, porque aguantarás rabias, problemas climáticos, uff… “El que sabe hacer flores es capaz de hacer lo que se le ponga por delante”.

“Y de verdad, así lo siento”

 

 

Para saber más de Top Flor,

puedes encontrarlos en Instagram @topflor_ 

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